Slow Life

El término inglés Slow Life viene a significar literalmente algo así como Vida lenta o vida tranquila lo que nos lleva a pensar en que el estilo de vida slow life es parecido a tomarse las cosas con calma para disfrutar, poco a poco, de los buenos momentos de la vida

Hace 10 años nació en Europa un movimiento diametralmente opuesto al fast food (comida rápida), que luego se extendió a otros ámbitos de la vida cotidiana con el fin de desacelerar el ritmo de vida. Se trata del llamado slow life (vida lenta). San Juan no se quedó afuera, y mucha gente ya comenzó a mostrar signos de una búsqueda de quietud.

Una forma de vida ordenada y tranquila que se basa en una vuelta hacia los valores perdidos por nuestro actual ritmo de vida, promoviendo una desaceleración y cambio en nuestra actitud ante la vida, nuestra forma de trabajar, comer, divertirnos y relacionarnos …

La clave está en revalorizar los afectos, otorgarle mayor cantidad de tiempo al descanso, los hobbies y las actividades placenteras, concebir el trabajo y la educación desde una perspectiva no alienante, elegir alimentos saludables, cocinarlos respetando las tradiciones y sabores de cada región y tender a construir pueblos y ciudades slow (lentos). Es decir, organizados con el objetivo de alejarse de la aceleración y disfrutar de una vida más relajada.

El Slow life es sobre todo una filosofia, una forma de hacer las cosas: no es necesario irse al campo a ver crecer la hierba, pero tampoco está mal si te gusta ver florecer tus macetas.

En lo que respecta al esparcimiento, el movimiento Slow propone respetar esos momentos sin estar pendientes del reloj. Son recomendables los hobbies o pasatiempos tranquilos, como la jardinería, lectura, escritura y tejido, entre otros. También se destaca dedicarle tiempo a la contemplación, a caminar, a conversar y abandonar los estados de ansiedad que produce una cultura basada en la velocidad y el consumismo.

Cuentan que un caracol y una tortuga tuvieron un día la fatalidad de chocar. Cuando el caracol acudió malherido al hospital, el médico le preguntó: «¿Pero qué ha pasado?». Y puso cara de estupefacción cuando uno de los animales más lentos del planeta le respondía: «No sé, sucedió todo tan rápido».

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