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Cada vez más personas intentan hacer de su hogar un auténtico spa donde poder relajarse tras un duro día de trabajo. Tener un hidromasaje en casa sigue siendo sinónimo de lujo y estatus, pero además se le ha añadido el valor de la salud y la belleza para cuidarnos tanto por dentro como por fuera. Por tanto, ya no es necesario acudir a un centro especializado para poder gozar de tratamientos con hidromasaje, porque podemos tenerlo en nuestro propio hogar. Las bañeras de hidromasaje se presentan como la principal opción del spa casero, que sean de mayor o menor tamaño e incluso en forma de ducha, ya depende del presupuesto y del espacio del que disponga cada uno.
Si elegimos una bañera, las hay de varios tamaños, prestaciones y presupuestos. Las más sencillas permiten tomar un baño relajante de burbujas y regular la salida del aire para que las burbujas tengan mayor o menor intensidad. Las más completas también tienen chorros de agua a ambos lados de la bañera, que complementan el tratamiento con burbujas y a su vez también son regulables; todas ellas ofrecen una estructura ergonómica para que la persona se encuentre cómoda y pueda abandonarse al disfrute del hidromasaje. Aparte de otorgar una gran sensación de bienestar, las bañeras de hidromasaje actúan principalmente como relajantes musculares y tonificantes, y además potencian el riego sanguíneo.

Dentro de las bañeras de hidromasaje, nos encontramos con modelos más sofisticados, los llamados spas o minipiscinas, que tienen capacidad para varias personas, para disfrutar en compañía de los beneficios de la hidroterapia. Este tipo de bañeras tiene la ventaja de que pueden colocarse tanto dentro de casa, en el cuarto de baño, como en el exterior, ya sea jardín o terraza. Son más sofisticadas que las anteriores, pues cuentan con varios sistemas y zonas de salida de aire y de chorros de agua, que se concentran en diferentes partes del cuerpo, como la lumbar, la dorsal, las extremidades y articulaciones... Las más lujosas incorporan incluso elementos adicionales, como luces, reposacabezas, mando a distancia y equipo de música.
La variedad por tanto radica principalmente en el tamaño y las prestaciones. En cuanto a lo primero, podemos encontrar infinidad de posibilidades, así como la forma, que puede ser rectangular, circular, ovalada, esquinera... En cualquier caso, es aconsejable que un profesional acuda a nuestro hogar antes de realizar cualquier tipo de obra o inversión, para que nos aconseje el mejor lugar para colocar la bañera de hidromasaje, para aprovechar el espacio, y la forma que ésta debe tener con el mismo fin. Es decir, la bañera debe integrarse con doble finalidad, tanto funcional como estética, pues no olvidemos que es un elemento de bienestar. En cuanto al mantenimiento, no difiere mucho de una bañera tradicional, pero es importante saber que la mayoría de buenas marcas incorporan sistemas de autolimpieza de los circuitos para que así siempre la encontremos en perfecto estado. A la hora de elegir bañera, deberemos tener también en cuenta que, con los tiempos que corren, es preferible hacerse con una que tenga una menor capacidad en litros de agua, para ahorrar en el consumo. Finalmente, como se ha dicho antes, la realización de la instalación por parte de un profesional del sector nos supondrá además la garantía de medidas de seguridad, sobre todo en cuanto al tema de la electricidad.
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